Historia de Mar del Plata
El primer navegante europeo en visitar las playas y
acantilados de lo que un día se convertiría en Mar del Plata fue Sir Francis
Drake, su navegación circundante en año 1577. En la cartografía de su tiempo,
introdujo el nombre Cabo Lobos, debido a la extensa colonia de lobos marinos
alrededor del cabo que hoy conocemos como Cabo Corrientes.
Tan solo cuatro años después, el Virrey español del
Río de la Plata, Don Juan de Garay (segundo fundador de Buenos Aires) exploró
esta zona por tierra, y rindió tributo al hermoso paisaje describiéndolo como
una “muy galana costa”. Hoy en día, es uno de los lemas favoritos de la ciudad.
En 1746, por orden del Rey de España, una misión
jesuítica se instaló cerca de lo que hoy es la Laguna de los Padres, a unas
ocho millas al oeste de la ciudad. Ésta fue abandonada luego de una serie de
ataques de los tehuelches del norte, guiadas por el cacique nativo Cangapol. No
fue repoblada por europeos hasta 1856, cuando se construyó un saladero, y una
población estable se instaló en la zona.
Fundación y desarrollo (1874- 1939)
El pueblo se fundó el 10 de febrero de 1874 por un
decreto gobernamental, y por iniciativa de Patricio Peralta Ramos. Se dice que
tres años después Pedro Luro, un mercader vasco, tenía en mente convertir el
pueblo en desarrollo en un Resort de playa al mejor estilo europeo. A medida
que el ferrocarril comenzó a expandirse tierra adentro en la provincia,
asentamientos previamente aislados se hicieron accesibles a los visitantes de
la capital. El primer tren de pasajeros llegó aquí desde Buenos Aires en
septiembre de 1886.
La subsiguiente inauguración del primer hotel del
lugar – el lujoso hotel Bristol – en 1888 fue todo un acontecimiento para la
elite porteña, muchos de los cuales viajaron en un tren nocturno para
presenciarlo. Las vías también allanaron el camino para la llegada de
inmigrantes europeos, principalmente italianos, españoles y franceses.
Entre los italianos, los sicilianos y los
calabreses, comenzaron las actividades pesqueras alrededor de 1890, aunque el
puerto de Mar del Plata no sería construido hasta 1916, por una compañía
francesa. El proyecto fue diseñado y dirigido por el ingeniero local Federico
Beltrami. Hijo de inmigrantes suizo-italianos, el mismo Beltrami fue el primer
constructor documentado de la ciudad.
Dejando de lado el éxito inicial de la
ciudad, los ricos continuaron haciendo viajes regulares a Europa. Se
necesitó la explosión de la guerra en Europa para mitigar el entusiasmo
argentino por el viaje a través del atlántico. Fue gracias a esto que Mar del
Plata se consolidó como el destino turístico exclusivo. En efecto, la industria
de la construcción también comenzó en este período, para satisfacer las
demandas del nuevo Resort. Los diferentes gremios estaban a cargo,
principalmente, de personas del norte de Italia, pero la siguiente generación
incluía españoles e italianos del sur.
Las distintas procedencias sociales incrementaron
las tensiones entre la elite y la población asentada. En 1911, buscando que
algunos residentes disminuyeran la influencia que la oligarquía nacional
ejercía sobre asuntos locales, el Partido Conservador (que estaba en el poder)
llevó a cabo un Manifiesto. Los siguientes movimientos trajeron a los
Socialistas al poder, en 1919, un giro audaz en la ciudad de veraneo de la
elite argentina. El Gobierno Nacional también quedó en manos de la Unión Cívica
Radical y su líder, Hipólito Irigoyen, se convirtió en presidente de la
República.
Turismo en masa (1930-1970)
El primer golpe militar en Argentina ocurrió en
septiembre de 1930, restaurando la hegemonía conservadora en todos los niveles
del gobierno, incluyendo el local. El turismo en masa comenzó en esta década,
ayudado por el mejoramiento de las rutas, pero realmente despegó en las décadas
del ’40 y el ’50. Fue en ese entonces que la ciudad fue accesible para la clase
media y la clase trabajadora, gracias al desarrollo de hoteles sindicales en el
gobierno de Perón. Si bien había sido dueño del voto popular (fue el primer
presidente de masas), Perón mantuvo rasgos conservadores. Esto fue
particularmente notorio en mar del Plata, cuando las disputas internas del
partido llevaron a una sucesión de Comisionados de facto impuestos por el
gobernador de la provincia. Ninguno de los intendentes peronistas elegidos
legítimamente completaron su mandato en un período de nueve años. Por otro
lado, los cambios sociales promovidos por Perón dispararon la economía de mar
del Plata y la clase media creció como nunca antes.
Pero los alegados al populismo, la corrupción y la
mala administración llegaron al límite. La Revolución Libertadora, un golpe de
estado militar y civil, derrocó a Perón el 16 de septiembre de 1955. En Mar del
Plata, al igual que en otras zonas del país, la Marina apoyó a los rebeldes y
la Armada permaneció leal al gobierno. Los terrenos de la Base Naval y algunos
puntos de la ciudad fueron bombardeados desde el mar, antes de que las fuerzas
leales al gobierno pudieran ser dispersadas. Esto estuvo a cargo del crucero
ARA 9 de Julio (anteriormente USS Boise), un escuadrón de destructores y la
corbeta ARA República (anteriormente HMS Smylax), esta última en el mismísimo
puerto. Dos barcos pesqueros (Miguel Angel y Corsario) evacuaron al personal no
necesario de la base, encallando en el proceso.
Si los ‘50s habían visto el rápido desarrollo
económico de Mar del Plata, en los ‘60s se disparó el progreso en la industria
de la construcción, que alcanzó la cúspide de su actividad. El ritmo de
construcción por metro cuadrado fue el más alto en el mundo, sobrepasando
incluso la ciudad de São Paulo, Brasil. Como en los ’30s, el crecimiento
tuvo lugar en un período de desorden político. El peronismo fue proscrito por los
militares, pero hubo algunos intervalos constitucionales, todos ellos dominados
por los Socialistas a nivel local. Esas fueron, ciertamente, las décadas más
exitosas de la historia de Mar del Plata.
Crisis y recuperación (1970- 1980)
Los ‘70s y ‘80s mostraron algo de declive. Para el
llamado “turismo alternativo”, nuevos lugares se hicieron más y más atractivos,
y los visitantes de la alta alcurnia del pasado viraron su atención hacia las
playas de Uruguay y Brasil. El éxito de cada temporada de verano dependía de
las fluctuaciones financieras de la moneda, de modo que los períodos de
inflación y crisis desalentaban a la clase media a invertir en Mar del Plata.
Estos años marcaron el despegue de la industria pesquera, así como el
nacimiento de la industria metal-mecánica. También se fundó la Universidad
Nacional, en 1975. En 1978, la ciudad fue anfitriona (¿?) de algunos de los
partidos del Mundial de Fútbol de ese año, organizado por Argentina. Para la
ocasión, se construyó el Estadio José María Minella.
Proceso democrático (1980-2000)
Los Radicales ocuparon el lugar de los Socialistas
como la principal fuerza política en las elecciones de 1983, luego del Proceso
de Reorganización Nacional, donde una dictadura militar gobernaba el país. La
ciudad se había visto afectada por la campaña de las organizaciones militantes
de izquierda y la reacción brutal de las fuerzas armadas, resultando entre
10.000 y 30.000 desaparecidos a lo largo del país. Más de 200 desapariciones
ocurrieron en Mar del Plata solamente. Luego de la renuncia del Presidente Raúl
Alfonsín, en un desbarajuste financiero en 1989, los Peronistas volvieron al
poder. El Presidente Carlos Menem hizo una gran reforma en la economía,
estableció la paridad entre el Peso y el Dólar (el famoso 1 a 1) y privatizó
todas las compañías obsoletas que pertenecían al Gobierno Federal.
Los primeros años de su mandato trajeron un poco de
prosperidad a la clase media argentina, y el turismo de masas en la ciudad de
Mar del Plata renació. Pero las inversiones de la ciudad se vieron afectadas
por el déficit en el comercio y el creciente índice de desempleo, causando una
crisis social. Por primera vez en la historia, mucha gente emigró de la ciudad,
y otra tanta llegó a poblar las nuevas villas de emergencia. Pero aun en una
crisis tan profunda los Radicales, identificados con la clase media, se
mantuvieron firmemente a cargo del Gobierno Municipal. Una Alianza entre
Radicales y otros partidos moderadamente izquierdistas sucedió al Gobierno de
la Nación en 1999.
Progreso y recesión
Las manifestaciones inundaron Mar del Plata durante
la caída del Presidente De La Rúa, el 20 de diciembre de 2001. Sin embargo,
luego de la desastrosa administración del Presidente, y un período de revueltas
y desorden institucional, el país logró una pronta recuperación bajo el mandato
del Presidente Néstor Kirschner (2003). La nueva situación también se
sintió en Mar del Plata. La economía local crecía por primera vez en años, y la
nueva oleada turística atrajo nuevas inversiones. Esto revivió el debilitado
mercado, así como la confianza del consumidor. Nuevamente, eventos
internacionales y convenciones se situaron en la ciudad, alentando la
remodelación de los espacios públicos. La 4ta Cumbre de las Américas, la cual
tuvo lugar del 3 al 7 de noviembre de 2005, es un buen ejemplo. La reunión de
34 países de América estuvo signada por protestas a gran escala y una serie de
discusiones entre el presidente venezolano Hugo Chávez y el presidente
estadounidense George W. Bush. Éstas se centraron en la propuesta Área de Libre
Comercio de las Américas.
En la temporada de verano de 2006-2007 se dio el
mayor incremento en turismo, con alrededor de 400.000 turistas cada semana
durante la temporada alta. Los hoteles estaban llenos, al igual que los
restaurantes, las playas y los teatros.
Hubo una ligera disminución en el turismo en la
temporada 2007-2008, ya que la crisis económica mundial ya comenzaba a
sentirse.
Algo que cabe destacar es que el 28 de octubre de
2007, Argentina eligió a su primera presidente, Cristina Fernández de
Kirschner, esposa del presidente anterior, Néstor Kirschner. Las presidentes
mujeres parecen estar de moda en América del Sur, siendo que también Bolivia y
Chile han elegido a mujeres para que gobiernen el país.
Este verano 2008-2009 fue un período muy activo,
pero los turistas gastaron menos dinero. Aparentemente, todo tipo de
alojamiento, al igual que la playa, estaba lleno a pesar de eso.
Mar del Plata está creciendo y yendo de fuerza a
fuerza. Tiene una temporada de verano muy activa y un invierno muy
calmo. Aquí se puede disfrutar de ambos estilos de vida.